La tan tradicional
expresión radiofónica "73" tiene su origen
en los lejanos días de la telegrafía por
líneas terrestres. Puede encontrarse en
algunas de las ediciones más antiguas de los
códigos numéricos, y figurando en cada una
de ellas con una acepción diferente, aunque
todas ellas con la misma idea de fondo:
Indicaba que llegaba el final, o la firma
del mensaje. Pero no hay datos o pruebas de
que fueran utilizadas algunas de ellas.
El primer auténtico uso del 73 fue en la
publicación norteamericana The National
Telegraphic Review and Operators' Guide, o
la "Revista Telegráfica Nacional y Guía de
Operadores, publicada por primera vez el mes
de Abril de 1857. ¡En aquellos tiempos, 73
significaba "mi amor para tí"! Las sucesivas
ediciones de esta publicación siguieron
haciendo el mismo uso de esta definición del
término. Sin embargo y es algo sumamente
curioso, algunos de los otros numerales
usados entonces tenían la misma definición
que tienen ahora, pero al poco tiempo, el
uso del 73 comenzó a cambiar.
En la National Telegraph Convention (Convención
Telegráfica Nacional), el numeral fue
cambiado del sentimiento "tipo Valentino" a
un vago signo de fraternalismo. Aquí, el 73
se convirtió en un saludo, una "palabra
amiga" entre operadores, y así fue utilizado
a lo largo de todos los cables.
En 1859, la Western Union Company preparó el
"Código 92" estándar. Una lista de numerales
del 1 al 92 recopilada para indicar una
serie de frases preparadas para su uso por
los operadores en los cables. Aquí, en el
Código 92, el 73 volvió a cambiar y pasó de
ser un signo fraternal a un floreadísimo "acepte
mis saludos", muy a tono con el florido
lenguaje de aquella era.
A lo largo de los siguientes años, de 1859 a
1900, los abundantes manuales de telegrafía
reflejaron una serie de variantes de este
significado. Por ejemplo, el Dodge's The
Telegraph Instructor (Dodge, el Instructor
Telegráfico) lo mostraba simplemente como "saludos".
Por su parte, The Twentieth Century Manual
of Railways and Commercial Telegraphy (El
Manual de Ferrocarriles y Telegrafía
Comercial del Siglo Veinte) lo definía de
dos maneras, una de ellas listándolo como "mis
saludos para usted"; pero en el glosario de
abreviaturas del mismo manual, aparecía
simplemente como "saludos". Y en el Theodore
A. Edison's Telegraphy Self-Taught (Autodidáctico
de Telegrafía de Theodore A. Edison)
mostraba un retorno a la florida fórmula del
"acepte mis saludos". Sin embargo, hacia el
año 1908, una edición posterior del Manual
Dodge nos daba ya la definición actual de "mis
mejores saludos", así como una antigua
mirada al viejo significado en otra parte
del libro, donde también aparece reflejado
como "saludos".
La fórmula del "mis mejores saludos" ha
permanecido intacta desde aquellos viejos
significados de los tiempos "ponlo-en-blanco-y-negro",
pero ha adquirido tintes de un significado
mucho más cálido. Hoy por hoy, los amatéurs
lo usan más en aquella forma en que James
Reid entendió que debía usarse - Una "palabra
amiga" entre operadores.