Comunicación y experimentación.
Estas son las finalidades
de la radioafición y las motivaciones por
las que gentes de todos los niveles sociales
se hacen radioaficionados. Jóvenes y mayores,
juntos disfrutan de la emoción de encontrar
e intercambiar ideas con personas de todo el
mundo. Es casi imposible describir en
palabras, la excitación que supone la
construcción de un equipo o la consecución
de un nuevo circuito y luego conseguir que
se comporte como debe para incorporarlo como
un perfeccionamiento más a la estación.
Toda estación de radioaficionado dispone de
un
distintivo o indicativo de
llamada con el que se identifica. Los
prefijos de estos indicativos han sido
atribuidos a nivel mundial por la Unión
Internacional de Telecomunicaciones. Por
ejemplo, los indicativos de llamada cuyas
primeras letras son AA, AL, K, N o W
pertenecen a
Estados Unidos
de América. Uno de los indicativos de
llamada más conocidos en el mundo entero es
W1AW que pertenece e identifica a la
estación de la
American Radio Relay
League, la asociación norteamericana de
radioaficionados y que se erigió en memoria
del fundador de esta asociación, Hiram Percy
Maxim.
El porqué de la radioafición
En el caso de la radioafición, la UIT ha
reconocido la inestimable contribución de
los radioaficionados en momentos de
emergencia o desastres. En la CARM que tuvo
lugar en el año
1979
el servicio de radioaficionado obtuvo la
adjudicación de varias nuevas bandas de
frecuencia.
La UIT procede a la asignación internacional
de las bandas de frecuencia con carácter
general y, posteriormente, cada gobierno en
particular decide la mejor forma de
distribuir y particularizar los servicios
bajo su jurisdicción en las bandas de
frecuencia asignadas por la UIT.
Para la concesión de la autorización que
permita emitir señales de radio es preciso
cumplir ciertos requisitos establecidos por
cada Administración en particular. La
legislación internacional (Radio
Regulations) establece que «Cada
Administración deberá tomar las medidas
pertinentes que juzgue necesarias para
comprobar la preparación técnica y operativo
de las personas que aspiren a operar los
aparatos de una estación de radioaficionado».
A nivel mundial este precepto toma la forma
de un examen que abarca las materias
relacionadas con la legislación, la teoría
fundamental de la radio, las prácticas
operativas y también, en muchos casos, el
conocimiento del código Morse. A día de hoy
los exámenes de código Morse están
desapareciendo, como ya ha sucedido en
varios paises del mundo
Principios básicos
El artículo 1, apartado 3.34 de las Radio
Regulations de la Unión Internacional de las
Telecomunicaciones se define el Servicio de
radioaficionado como: «
Un servicio de
radiocomunicación con el propósito de
desarrollar la habilidad personal, la
intercomunicación y las investigaciones
técnicas llevadas a cabo por aficionados, es
decir, por personas debidamente autorizadas
interesadas en la radiotécnica sin afán de
lucro». En estas pocas palabras se
comprende todo el fundamento del servicio de
radioaficionados.
Además, la Resolución nº 640 de las mismas
Radio Regulations reconoce que: «
dada su
amplia distribución y su demostrada
capacidad, las estaciones del Servicio de
radioaficionado se podrán utilizar como
asistencia a las necesidades perentorias de
las comunicaciones»... «
respecto a
las operaciones de auxilio en las
catástrofes nacionales e internacionales».
Los radioaficionados siempre se han
destacado por su habilidad para desarrollar
comunicaciones de emergencia y de
salvaguarda de la vida humana. Las redes de
comunicaciones normales (incluido Internet)
casi siempre se interrumpen durante los
huracanes, terremotos, tornados, accidentes
aéreos y demás desastres. El Servicio de
radioaficionado suele ser el único que
prevalece como medio disponible para
conectar el mundo exterior con el lugar
afectado. Tanto la
Cruz Roja
como otras entidades de
protección civil
confían plenamente en los servicios
voluntarios de los radioaficionados.
El Artículo I de los Estatutos de la
International Amateur Radio Union (IARU)
establece cuanto sigue a continuación como
sus propósitos y los del Servicio de
radioaficionado:
La radioafición es un medio de enseñanza
técnica para la juventud. Realiza
investigaciones técnicas y científicas en el
campo de las radiocomunicaciones.
Proporciona auxilios en los casos de
desastres naturales. Contribuye a las
buenas relaciones y a la amistad
internacional. La radioafición
constituye un valioso recurso nacional,
especialmente en los países en vías de
desarrollo.
Ayudamos cuando es necesario
Ya es una tradición que los radioaficionados
sirvan a su país siempre que es necesario.
Cuando ocurren desastres nacionales, los
radioaficionados siempre están dispuestos a
prestar ayuda con su tecnología y habilidad
personal. Si los canales normales de las
comunicaciones se ven interrumpidos por
alguna catástrofe, los radioaficionados
aportan un sistema de comunicaciones de
emergencia con las zonas afectadas. Asimismo
colaboran desinteresadamente en la ayuda y
salvamento de barcos en peligro, en la
organización del suministro de medicinas
allí donde haga falta, como tras un
terremoto, por ejemplo, en procurar las
comunicaciones durante y después de los
huracanes, tifones y riadas. Todo
radioaficionado es consciente de su deber y
responsabilidad de aportar las
comunicaciones de emergencia ante cualquier
desastre que las haga necesarias y para
estar bien preparado suele realizar
ejercicios de entrenamiento.
Terremotos e inundaciones: los
radioaficionados están allí.
En septiembre de
1985,
un tremendo terremoto hizo estremecer a la
Ciudad de México
y dos días después se produjo otra sacudida
más pequeña, pero no menos terrorífica.
Amigos, parientes e interesados temían por
las personas del área afectada. Todos ellos
buscaban noticias sobre la situación en la
ciudad de México. ¿Por qué razón acudieron a
los radioaficionados en demanda de ayuda?
Históricamente los radioaficionados siempre
han prestado su esfuerzo desinteresado para
conseguir la información vital desde y para
las zonas afectadas por un desastre. El
terremoto de México de 1985 destruyó todos
los medios de comunicación, especialmente
con las zonas rurales, y la radioafición fue
la única vía por la que las noticias del
desastre pudieron llegar al resto del mundo.
Cientos de radioaficionados pasaron días y
noches en vela frente a sus aparatos
indagando noticias de personas y de las
condiciones de supervivencia en las zonas
más afectadas. Sólo descansaron y volvieron
a sus tareas habituales cuando se hubieron
establecido las comunicaciones regulares.
Los radioaficionados siempre están
dispuestos a prestar servicio en caso de
necesidad, aunque el desastre ocurra al otro
lado del mundo. No hay distancias para la
radioafición. Recordemos el fuerte terremoto
que asoló
Italia
en
1980.
Los radioaficionados de Estados Unidos de
América pasaron días enteros frente a sus
estaciones recibiendo y transmitiendo
información acerca del desastre y de los
afectados. Las estaciones de
radioaficionados norteamericanas e italianas
retransmitieron miles de mensajes a
familiares y allegados. Quienes se vieron en
el trance de tener algún familiar, pariente
o amigo en la zona siniestrada acudieron
esperanzados a los radioaficionados para
indagar noticias acerca de la supervivencia
y la salud de sus allegados.
Mención especial habria que hacer sobre la
denominada
CB o
Banda Ciudadana
(Citizen
Band) que debido a que
habitualmente se incorpora de modo autonomo
a vehiculos (conectada a las baterías, sin
depender de energía electrica centralizada)
ofrece una autonomía que en caso de
desastres que interrumpen la energía
electrica con frecuencia son el único medio
de comunicación eficaz.
Durante las inundaciones que se produjeron
en
Bilbao
en 1983 fueron las comunicaciones por CB
precisamente las que mejor resultado
ofrecieron y que fue reconocido oficialmente
por el Gobierno Civil que a la postre
influyeron notablemente en la legalización
de esta modalidad de radio en
España.
Aunque muchas personas encuentran en la
banda ciudadana una actividad radial
interesante no debe confundirse la misma con
el Servicio de radioaficionados definido por
la UIT, que utiliza frecuencias diferentes y
exige diversos requisitos establecidos por
las administraciones nacionales para
conceder las licencias correspondientes,
como por ejemplo exámenes de calificación
técnica, conocimientos de radiotelegrafía,
etc.
Mas detalles aca:
http://es.wikipedia.org/wiki/Radioafici%C3%B3n